lunes, 21 de febrero de 2011

El saber..

Noche oscura para los humanos, pero brillante para nosotros...

Somos capaces de ver todo aquello que los simples seres, no pueden apreciar... descubrir sensaciones que nunca un simple mortal podra experimentar.. admirar la real belleza humana, asi como despreciar a aquellos que solo viven en su propia escoria...

Vivir eternamente es algo tan complejo, y a la vez es tan deseado por todos...
Perder el sentido de la vida, a cambio de comprenderla a la perfección...y alimentarse de ella.... 
  
Porque dejar una vida antigua y nacer a una vida totalmente diferente.. donde los recuerdos y las situaciones, que se vivieron como ser humano, terminan en una intima relacion con la sensibilidad como ser pensante... 

El alimentarte de la vida...  el saber observar la belleza de la humanidad..  crean la conciencia de proteger a los que antiguamente fueron nuestra familia, a los que alguna vez fueron tuyos de una u otra forma.....mmm....aunque obvio, el insitinto natural de saber lo que eres... es lo que da el equilibrio y hace que se sea diferente a todo lo existente en el mundo...

Ser unica.......  una responsabilidad muy grande.....

Ser buena o mala....como saberlo?...... cuando nos mueve la injusticia, cuando te das cuenta de la basura humana que conforma tu entorno sea cual sea la epoca...  puedo ser en extremo mala si asi lo quiere quien me reta, quien me confronta al manipular el entorno de manera deliberada sin dejar que la propia esencia fluya por la misma energia que lo mueve...  pero solo en algunos casos existe la voluntad de no serlo...... manejar esto es solo una cuestion de instinto no de conciencia.......

Pero lo interesante, lo original, es cuando te abrace si es que lo mereces, porque mi abrazo no te amenaza con la muerte, sino con la inmortalidad....

jueves, 3 de febrero de 2011

Los tiempos Mitologicos...

Suele aplicarse el nombre de mitología a la colección de fabulas y leyendas en que se refieren las aventuras de los dioses y de los héroes, objetos de culto en la antigüedad. La mitología  es en cierto sentido la biblia del paganismo. Esos relatos, frecuentemente extravagantes, pero casi siempre brillantes de imaginación y de gracia, han alimentado durante tres mil años la literatura de los pueblos más inteligentes, así antiguos como modernos. A pesar de eso, el reinado de la mitología ha pasado, y desaparecido de las letras contemporáneas  después de inspirar a nuestros genios más eximios. La generación que acaba de extinguirse ha asistido y en gran parte contribuido a la ruina de las tradiciones míticas de Grecia y de Roma que tanto encantaban a nuestros abuelos. Esa generación ha llegado a olvidar hasta el vocabulario mítico: la musa y la lira se invocaron por última vez en los versos de Lamartine y de Vigny. El estudio de los mitos antiguos casi ha quedado reducido hoy al dominio de la arqueología, a donde los eruditos acuden a interrogarlos para adivinar el sentido oculto que los mismos escritores de la antigüedad no parecen haber comprendido en su mayoría.
            
 Desde este punto de vista, y a contar desde principios dice siglo, los estudios mitológicos han adquirido importancia, merced a las nuevas fuentes abiertas con el conocimiento de los poemas indios, célticos, eslavos, fineses, escandinavos, y con la interpretación más profunda del mitismo egipcio y asirio debido a la lectura de los jeroglíficos y de los escritos cuneiformes. Sin embargo, a pesar de estos nuevos y abundantes medios de información, no parece haberse adelantado mucho en el secreto del enigma. A la conjetura corresponde todavía a la mejor parte, quizás, por la sencilla razón de no haberse encontrado todavía el punto de partida.
             
Según nuestro juicio, la noticia más importante que se deriva de la comparación de las varias mitologías, es la identidad del principio en que se sustentan. En efecto, ofrecen semejanzas tan palmarias en cuanto al fondo, a la composición y aun a los términos empleados en idéntico sentido, que necesariamente se llega a la conclusión de que ha debido de existir originariamente un tema único que sirviese de base a esos documentos en que el genio de cada pueblo imprimió después un carácter distinto. ¿Por qué inspiración ha nacido ese tema originario? ¿Ha sido un juego de naturalismo panteísta de la India que conquisto pueblo tras pueblo, hasta los confines de Occidente? ¿Ha llevado a Asia por sus colonias, y hay que buscar bajo ese velo los vestigios de la primera existencia de los pueblos antiguos?
            
 Un estudio comparado de las leyendas que se refieren  a la infancia de las sociedades, nos ha comunicado esta doble convicción: “que las cosmogonías, las teogonías, las fabulas mitológicas de las diferentes naciones proceden de un fondo común”; “que el Génesis, el Avesta, las teogonías de Sanchoniaton y de Hesiodo indican los periodos sucesivos de una misma teoría; la de la infancia de estos pueblos, y que estos poemas han tenido una misma región por teatro.
            
 He aquí en pocas palabras la impresión que hemos recibido en el examen de los documentos mitológicos: al principio genealogías y algunos hechos reales impresos de la brevedad epigráfica. Entre los politeístas una edad de oro; Urano, Saturno, Neptuno, Osiris, Oannes aparecen como jefes civilizadores que sacan de los bosques a los hombres salvajes para enseñarles la vida civilizada. Entonces no había religión oficial. El único culto que se advierte entre los egipcios es el de los antepasados, reyes o grandes sacerdotes, a quienes se ahorran directamente bajo la forma de la apoteosis, o con la de los símbolos que les caracterizan. Este culto se extiende en Asia a todos los pueblos que están en comunicación con Egipto y que reciben de el sus primeras nociones sociales. Luego, un súbito acontecimiento, un cataclismo formidable que estalla en medio de estos pueblos, rompe violentamente los hilos de la tradición, expulsa de su país originario a las dispersas tribus que se reúnen en Caldea y Armenia. Durante los dos o tres siglos que siguen a esta catástrofe la nube mística se condensa y obscurece la tradición. Con el terror inspirado por una catástrofe cuyas causas físicas les son desconocidas, se produce y difunde la creencia en las influencias sobrenaturales y en un poder superior que dirige las fuerzas del universo: además del culto de los antepasados y del soberano, nace el sentimiento de la divinidad. Los sabios de las naciones, congregados en los colegios sacerdotales, elaboran esos graves problemas de la formación del mundo y de la creación del hombre; ayudándose con los raros documentos salvados del diluvio, erigen las cosmogonías y crean las dinastías divinas. En uno de ellos, abraban, dotado de superior intuición, se despierta la conciencia de un ser supremo, autor y rector de todas las cosas; como los magos, permanecen fieles al culto del fuego, en los que adoran al creador y al destructor, Los politeístas, escitas y cuchitas, forman un Olimpo con los soberanos de su raza. Los helenos y los frigios tienen a Júpiter-Zeus y a los doce dioses; los asirios y fenicios adoran a Ashur, Júpiter Belo y a las doce divinidades de la tabla de Nemrod. A contar de este momento, el mito se sustituye a la crónica primitiva y reina como señor en la tradición redactada por los sacerdotes y propaganda por los poetas.
            
 Pero, no obstante esta diversidad de cultos, es fácil reconocer que se hacen mutuas y grandes concesiones. Lo predominante es uno, suele ser secundario en otro y se discierne con trabajo los vestigios de una época en que los objetos estos cultos recibían común adoración. El fuego sagrado era universalmente reverenciado entre los egipcios, los griegos y los hebreos, como entre los persas. La creencia monoteísta ha marcado con su sello al orfismo y el magismo. La idea de eternidad e inmortalidad lo mismo se aplica a los dioses egipcios que al Jehovah de los judíos, y un infierno, lugar de castigo, así como una mansión de los bienaventurados, forman al fondo de todas las religiones. En el curso de este libro indicaremos otras analogías no menos claras. Resulta pues, de estas analogías que los antepasados de esas naciones separadas hoy por considerables distancias y por profundas diferencias de lenguajes y de costumbres, necesariamente han tenido que vivir en sus orígenes en localidades vecinas, hacer un genero de existencia análoga, recibir la misma educación social, participar en las mismas vicisitudes y calamidades; en efecto esto es lo que la interpretación nacional de las mitologías demuestra de una manera irrecusable.

Ser especial... ser de Almas....

“Un haz de luz ilumina tu rostro que angelical vislumbra una mirada tímida
y entre pétalos que visten tu piel dejas lucir el sonrojar de tu tez,
mientras mariposas revolotean en tu vientre como si danzaran libres al viento.

Un aliento cálido acaricia tu silueta que se bosqueja en arte dotada de hermosura,
al tiempo que tu corazón redobla como si se tratara de una fugaz locura,
ceñida entre lazos de ternura disimulas la malaria de tu frenesí abrupta. Aprendi a manejarlo…

Candente irradias tus deseos temerosos a brincar desanudados de preceptos,
evadiendo toda circunstancia que te dejen en manifiesto,
esbozando una sonrisa retraída pero con elocuentes pretensiones.

Tus ojos, guaridas de luz que guían a un naufrago de tu habitación,
complaciente de tus brazos afables a su retraída llegada,
hacen facundia a la inocencia que humedece tus sentidos.

La quimera regocijada ante tu estampa trasciende el tiempo que no pasa,
y ambos detenidos en el instante entrelazan sus miradas que desnudan el  alma,
casi sin respirar, casi sin resistir a lanzarse…

Así lentamente maceras la soledad de su infinito, sumergida en sus pávidos ojos,
que no sortean tu mirada, como si de un encantamiento padecieran,
inflamando sus ansiosos afanes que perennemente lo consumen.

Y tú lo vuelves a inspirar solo por un instante, solo por imaginarse,
aunque quizá nunca pueda entregarse, y tú ni siquiera enterarte,
ni en vida conste ese tiempo de apasionarte…”

Por lo que mas sentimos... Añoranza..

“Alguien me pregunto que si cual era el principal enemigo de la humanidad, mucho decían que la muerte, otros que la vejez y muchos otros afirmaban que la vida misma era el peor enemigo, el dinero, la codicia y hasta el amor. Muchas fueron las respuestas...
Cuando yo era humana, también encontraba esos aspectos asfixiantes, pero ahora y gracias a mi nueva condición sobrenatural, encontré el verdadero enemigo.
Lo que encontré puede sorprender a muchos, puesto que es algo tan pequeño, que pasa desapercibido ( a lo largo de la historia cosas tan pequeñas como las pulgas han acarreado muerte y desolación a muchos) y eso que encontré lleva por nombre Añoranza....

Añoramos lo que teníamos y ya no tenemos, lo que nunca hemos tenido, lo que vamos a tener... la añoranza vuelve a las cosas y a las personas perfectas, puesto que nunca añoramos los malos ratos ni los defectos de nadie, puestos que las cosas que no sirven simplemente las olvidamos. Si con la añoranza viene la perfección.
A los ojos de alguien que te añora eres perfecto, inmaculado y lleno de vida. Los muertos reviven
ebek corazón de aquellos que los añoran, los vivos mueren en la mente de aquellos que los han dejado de amar o desear..
Oh divina añoranza hasta cuando me dejaras de doler...” no puede dejar de doler por cuanto tu mismo lo dijiste..  diste la vida por mi, supuestamente en vano.. y según yo, no fue en vano… solo que no soporte tu ausencia, no tuve tiempo.. lo que siempre te he dicho ¡! Ambos desde ese momento quedamos a medio camino y no concretamos el ciclo que nos debíamos…

lunes, 31 de enero de 2011

El Amor y El Miedo.......

Un día me sugirieron hacer una tarea.. Revivir a través de mis recuerdos lo que fue para mí el creer en el amor y lo que fue sentir miedo…
Jeje..  Con cierta ironía me río porque a través del tiempo, por mi vida han pasado algunos amores....  el tiempo me ha enseñado que uno puede sentir el amor de muchas formas.. El amor hacia la familia q en resumen es tortuoso porque hay muchos sin sabores que se viven con quienes se supone son tu soporte en la vida.. Pero que a la larga, lo que dejan es un vacío porque como ley de vida, parten una vez culminada su función como seres humanos y no solo eso.. Uno se aleja de ellos para vivir su propia vida..

Luego está el amor que se profesa por los hijos.. No hay manera de describirlo, pero se traduce mas en sacrificios que a la larga no son recompensados.. Porque al igual que uno, cada hijo tomara su camino dejando una estela de soledad con la que habrá que aprender a vivir..

Pero hay una clase de amor que es el sublime.. El real..  El que no ha sido impuesto por la naturaleza de nuestro origen.. (La unión de un ovalo con un espermatozoide)..  El amor al que me refiero es aquel con el que de verdad se quiere compartir muchas cosas… no hablo de la vida, porque nada en este universo es eterno.. Pero en cierta forma, es para mí como difícil de explicar, porque ese amor es capaz de tenerte sumida en una nube como también hacerte probar la fuerza del infierno..  Ese para mi, es el verdadero amor en la vida de cualquiera.. Donde se experimentan un sinfín de sensaciones más que situaciones..  Es aquel, donde no te cansas de hurgar en ti mismo para sentir.. Y querer hacer sentir.. 

Y..  hay otra clase de amor.. Aquel que se confunde con lo verdadero y la verdad, que analizarlo es bien simple, porque lo que hace que una crea …son cosas tan simples, tan básicas, pero en absoluto nada sublimes..  Por lo tanto, este amor lo único que logra es robarnos el poco tiempo que tenemos como seres humanos que transitamos por este universo…

El miedo..  Puedo hablar de muchos tipos de miedos que siente el ser como ser único..  Miedo al fracaso, miedo al abandono, miedo al éxito, miedo al amor, miedo a la soledad.. El miedo puede ser expresado de mil maneras e interpretado según la circunstancia de cada persona, sin embargo.. Interpretar lo que es miedo o darle una definición, para mí.. No parte de lo que lo origina, sino de la consecuencia misma a experimentar cambios en la vida..  Por el simple hecho de no saber en realidad enfrentar lo que en el fondo por esencia misma se quiere..  Por el simple hecho de que el ser como ser único está acostumbrado a la rutina.. A lo cómodo.. Entonces porque cambiar ¿?  Porque buscar experimentar cosas no antes vividas si se está bien??  Nada más lejos de la realidad si uno va por la vida viviendo simplemente..  Acostumbrados a mantener una rutina que si se quiere, es absurda, por no querer salir de los paradigmas de lo que es sentirse seguro.. Y acaso … me pregunto yo.. En realidad nos podemos sentirnos tan seguros de lo que tenemos, hasta el punto de no querer cambiar nada de nuestro propio entorno por algo que a lo mejor pudiera representar un escalón hacia la vida que verdaderamente merecemos como seres únicos??  Independientemente de las consecuencias a que esos cambios conlleven ¿ 

Revivir cualquiera de estos dos aspectos que viven en cada uno de nosotros, es como ser un poco masoquistas.. Porque ¿ porque en cierta forma seria vivir en un pasado que ya no está..  Revivir recuerdos que por mas buenos que sean, o por más tristes que sean…  no vale..  Ni siquiera por la experiencia.. Lo único que podemos obtener de revivir esos recuerdos es .. Y solo cuando se es capaz de observar.. Que tan intensos podemos llegar a ser, en cualquiera de las situaciones que nos toque atravesar en la vida..  Y en este caso y en todos.. Me atrevo a asegurar, de que a pesar de lo que podamos sentir o experimentar en un cierto y determinado momento de nuestras existencias, no es otra cosa que las consecuencias de sentir amor por lo que creemos es correcto.. Sin embargo, cometemos el magnífico error, por ser imperfectos… de que en la mayoría de los casos, actuamos más por el bien ajeno, que por nuestro propio bien.. Aunque ese bien sea la situación más adversa al concepto de tener una buena vida… por miedo a lo que signifique el vivir por lo que en verdad queremos y más.. Cuando lo que se quiere, requiere de cambios que son siempre desconocidos para el intelecto humano…